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Poetas y Escritores Nicaragüenses (C-E)
Poetas y Escritores Nicaragüenses(M-N)
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El zaguán usa un
colador sin permiso, y nadie reclama.El logotipo
guarda machetes sin nombre bajo el carbón. Un mazo
desdoblado respira códigos dentro de un virus, como cocinilla
olvidada, se va detrás del ojo equilátero. El lisol ensaya
gestos para ganar amistades en escombros. Una célula
linfática, mojada, insiste en no secarse nunca. La muselina
muerde lento la costura de su propio berrinche, y algo queda
colgado en el aire, sin función ni testigo. Un poliéster
ajeno cruza la humareda impura sin permiso. La noche fractal
descansa en cuclillas, con su peso muscular. El algol de la
brillantina bebe restos del mal que guarda y sigue, por
costumbre, fingiendo que amasa beligerancia. Ivette Mendoza Fajardo
(Ivette Urroz) Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los
derechos reservados
El barómetro llora suave sobre la
mesamientras la idea de clima se
diluye; cruza la cerca sin apuro
comulgante, ajusta apenas a su inclinación
cardiovascular. Su zumbido roza la cáscara de la
luz: una hipótesis flotando en el agua
angular. Entre barcas reconoce un borde
bastonero, lo toca, se queda quieto y le
hace compañía. El reverso es turbio; la mirada,
corpulenta: Es una vida suspendida por error
a guacalazo. Con malicia de papel encendido y
secretista olvida la geografía, la busca,
siempre zurda. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza FajardoTodos los derechos reservados
Se agacharán los
petardos:el cepillo hará su trabajo
en silencio, derramando
cornucopias sobre láminas desveladas. Luego será
hebilla, crujido de
hemoglobina encendida, espuma en fuga de
catedrales, hambrienta,
temprana. Pero el sistema
operativo sonará bajo
olfatos de neón, irá apaciguando
el dado cutáneo, amortiguando su
indigestión. Y finalmente
vendrá la fibrosis: fatiga de
reflejos extrajudiciales, otra vez más
cinemática, otra vez más
dulcificante, bajo una duna
lenta. Ivette Mendoza
Fajardo Derechos
Reservados
Es tromba sin lluvia,proyector prestado entre metrópolis. Persigue ocarina en silencio y su motilidad pasa a revisar el peso de sus grietas. El karma se dobla; un pez queda fuera de su edición. La exactitud de la avalancha se esconde cuando las pisadas marcan el terreno llamado casilla, entre espinas, en una reja, con cinturón en lo absurdo. Un cerillo en alto intenta borrar el azúcar; el barrote responde, moviéndose, negándose a desaparecer. La jaula exhibe su falla al levantarse y golpear la escoba de las excusas; la madeja paga su desquite ingenuo. La espátula pierde la pista. El semáforo advierte al golpe que observa desde un río de hipérboles. El malinche habita la malla, donde nadie calcula su mérito. El panecillo murmura sobre quién se oculta y quién ha sido olvidado en queso precolombino. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Una palanca para un aire sin sentido,el tornasol es el eje donde el trapecio voltea fisuras que no saben cerrarse. Portamonedas intercambian obstáculos en el ferrocarril del silencio; el nitrógeno regurgita monopatines sutiles, las pegmatitas socavan el dolor de la
mente, el paste su carga mayor. Las piruetas ya no son de pirañas geométricas. Un nudo de llave débil clausura el camino. Nulifica el calostro de luna para maquillar la soledad. Entre ademanes adelgazados de sal y adivinaciones repentinas, cabecean una y otra vez, hasta que el querosene respire el sahumerio del cansancio. Formalina del fulgor, dientes de fortuna. Genialidad del pasado, impávida. Uranio mandamás de art déco: manecilla exhausta, manotazo de tanto manotazo, mordazas ortogonales en el cristal, radiador triste sin locura. Nace del gozo ante el rayón de la ausencia para morir bajo el abismo del tántalo. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Henna de vidrio y ovillo decisivo, la capucha del mundo se siente angular en el aislamiento acústico ofuscado, bóveda sudada del sol que alucina al casco del topo; su chiste chillón todo lo emociona en el corozo de ámbar evaporado, avalancha de núcleo redimido, energética glándula de hiedra, inicio y morfema del relámpago que cede el paso tras la borrasca, conociendo el cenit del rompecabezas donde se armó su modernidad solitaria. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Ese ímpetu de azahares perfora la inercia,martillo errático vibrando en la fantasía, nube de sílabas rotas, frecuencia tardía, frío con brújula ciguata contra la
cadencia. Exploras el núcleo del hilo en astros, con dedos eléctricos, fiebre oblicua, acuarios de impulso, fe que fluctúa, medidores incrédulos torciendo rastros. Y esta celebración, residuo que se pliega, saborea la noche como un error latente, asimila polvo con calor divergente. Surcas artefactos contra cascajos a la
deriva, desactivas la luz, aunque algo se iba, y un cometa doméstico exhala a ciegas. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
La campana desnuda, cubierta de paréntesis:chapa mojada golpeando la noche. La calma se viste de escombros, humectantes dóciles bordean una actualización fallida. No avanza. Piensa. El estrés se archiva en fragmentos. Un pensamiento mal cerrado filtra el tiempo como luz atrapada en silenciadores. Un paraguas, un crespón olvidado, aún no descarga la energía de la verdad. Conciencia en rectángulo: mantiene tibias las entrañas. Un grito único de espuma, sin eco. Al nombrar, la vida ocurrió en paralelo. Los galeotes: error de sistema. Entraron sin gallardía por los ojos negros, sal herida en el encéfalo de panderetas. Zapatos suspendidos sobre una válvula triste. La memoria: carpeta vacía. Regreso automático a la vectorial. Los antílopes no leen todo. El desenredo en alta definición, polenta oscura del regaño, mostacho ausente, deshidratado, donde no hubo manos. Acogida por un llavero, se cultiva un motor diésel siniestro con una elevación de avestruz. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
El Java archiva una fuerza que nivela:no distingue tamaño ni ruido. Todo queda medido en la misma balanza. Esa fuerza no negocia, no se inclina por sinalefa ni castigo: simplemente pasa, unciforme, y deja marca. Bajo el cuerpo de rama y raudal tensa la honda de motear la soberbia que aprende a caer, en un peso que no garantiza altura. El que quiso sostener el primer esmalte descubre tarde la turbina de la deducción: que también el mismo síntoma tiene gravedad. Termina inmóvil, en el terruño, atado a su propio exceso. No hay grande ni pequeño: solo materia en números que enfrenta el punto clave donde todo se iguala. La camisa en pena que viste la razón, al desgarrarla en los anillos de sus sorpresas, se abre, el abanico, en la madera que se desencoge, y vuelve en sí a congelarse. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo
Activan metalúrgica mínima para peinar la angustia restante. Un fervor de mozzarella intacta enciende errores en los oropeles. Retoman en el peine los sonidos que la luz dejó caer y ensayan, ya gastados, quién pedaleó sin nombre, la lava basáltica de tus ojos, mi edad mal cifrada, en el punto donde el reciclaje falla. Descalibran las tarabillas del calendario. Intuyen la zozobra como ruido de fondo. Conmutan planos en las yemas imposibles, derivan celdas ultravioletas, ventolinas transitorias de una llave inútil, de una cola hundida en el mundo. Al borde de la fosa no aúllan: interrumpen. Algo en la guedeja corta la señal. La fiebre enfría. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
El espantajo roza leve las catacumbas,borra catafalcos, letras y vestigios; dispersa la lágrima, suelta las zurrumbas, y deja al escorpión los viejos
desprestigios. El pasado friolento se arroja a la castaña, con mortajas hundidas entre maderas; regresa una cisterna oscura, a su maña, gotas de tristeza firman antes de mil eras. Vivió sin tributo ni promesa revestida, solo el ahora: perfil fiel de una sonrisa, que se estrena en cada resabio de por vida. Gritan los barruntos mi dolor en la
repisa, hasta que desazona la voz de sus costados, y su rayo de luz aprende a estar olvidado. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Resonante aún, quebradizo en los engranes,dentro de una tableta, hace un giro de
enojo; antes que el monosílabo armara sus
cristales y el antifaz afinara su gélido cerrojo, la garulla, torpe del cautiverio errante, marcara con martillos herbosos el follaje, ya modulaba, petróleo del reloj constante, tu aguinaldo sombrío bajo astilla del
coraje. Desposabas cuarzo alegórico en otras vegas, ópalos lentos, nieve recordada y fecundada, ensanchando los ríos en blanca cera que
niegas. Hoy abres tus barrancos de escalofríos
briosos, de música azul, donde maceran las
extrañadas palabras intrusas, que se escuchan ya
manchadas. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Apretados en el boleto general, granulado,como extras sin crédito oliendo el rodaje; la jícama se cruza, viajando lento y
forzado, cilindros en contraluz rozando el montaje. Esto ocurre a diario: secuencia repetida, mañana, tarde y noche, toma sin corte; el hábito dirige la escena asumida, nadie rompe el guion: manda a su consorte. —¡Niño, al cine! — grita un libreto sonoro; —cooperen, señores— close-up del reclamo; —vale tres dólares— el diseño de oro; —gastado— entra en piezas el ruido urbano. Y sigue el largometraje: hacinados en foco, hambre a mediodía, Polaroid en loop, de a
poco. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Agobiado yace el intervalo: ni el alientobrota desde un binomio opaco, blanquecido; calla el instrumento del helor vencido; tedio y chubasco quedan en el aislamiento. No son vértices de almidón: movimiento exponencial del costado algebraico,
inyectado; el eje reposa, de espalda, en curva ya
saturado; el odómetro gira sobre el vacío atento. Se cancela el viático de la cuerda de
platino: desde el ruido del número, alojado en el
camino, fue huella y queda en tregua abandonada. Si el límite del préstamo visual se
quiebra, retazos integrales de duelo cansino, la
hiedra, de la escala resuenan en la brasa
extrañada. Ivette Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Un grano de maízenvía ruido y rasga el suelo cortando duda. La esclusa con nostalgia pierde el cuello y no cede. Una gata discursiva pliega una verdad de algodón en la greda de la avellana. La mosca brinca en su burbuja, sugiere forraje lavado. El cerebro almacena ceremonias de avestruz. Un romance se agacha queda inconcluso, en carromato del ingenio. El tiempo se desintegra y emite un vals. Las lenguas descubren escapularios en ceniza doméstica. Un sol incendia polvo con sus gafas de mentol. Un filtro toca en la góndola de guante. La pólvora tiembla en el vientre de la guitarra. La tormenta de la engrapadora entra en el sosiego. Ivette Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza Fajardo Todos los derechos reservados
Lunes, rosa de luz, desciende casi
incierto,como un leucocito dorado que no sabe su
herida; besas galaxias turbias con un genio
despierto y dejas en el henequén una historia
encendida. Vistes de mar juvenil al amor que se ha
abierto, pones plasmas líquidos en la tarde
admirada; tu métrica agita balanza, levanta melena y
huerto, y el aire se vuelve un cono de una torre
oxidada. El compás te espera para alzarse de diente
y pluma, el generador se enfría cuando tu glóbulo
llega; inyecciones grises sueltan listones en la
espuma. Nada ignora su osamenta cuando el día se
pliega: lunes, donde lo vivo en un carrete a las
cosas perfuma y hace castañear el mundo bajo un dardo que
niega. Copyright © 2025 Ivette Urroz. Ivette Mendoza
Fajardo Todos los derechos reservados
Un espejo bordado ajusta el ancla de los escarpelos. Una metáfora con audífono prueba burbuja en su sostén. La charola abre su perfil de admiración. Las sedas exhalan pulcritud, ceden en dedal una cuchara al azar. Un lazo dora penumbra; su delantal recuerda una castaña que brilla en el instante. La ruleta oscurece el lujo, pierde su estructura: deuda de horchata. Copyright © 2025 Ivette Urroz.Ivette Mendoza
Fajardo Todos los derechos reservados