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viernes, 3 de abril de 2026

Bolsillos con escarcha

Mimando los abrigos y las bufandas
con caricias de perfiles bajos,
un calcetín empuja por los suelos
el deshilachado beso de su lana lunar.
 
Sus talones, silenciosos, se deslizan
entre el concreto suave de la aurora,
y en burbujas su invierno rivaliza
con el café tibio de la Semana Santa.
 
Los bolsillos son escarchas vivientes,
como lo son también las botas de niebla
que puso a dormir la noche susurrante,
 
bajo la mordedura otoñal del frío
de sutiles voces de bizcochos de fuego
que dejan dulzor para todos los veranos.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados



jueves, 2 de abril de 2026

Resonancia alfabética

Tornasolada en la luz va la música
y barre del taller el barniz negro.
Una nota calibra el diapasón
sobre la tecla cerrada de nogal.
 
La conciencia murmura entre las cuerdas.
Hay horas consumidas con olor a melodía.
Un arco de resina inclina su mancha
sobre el nostálgico ritmo del atril.
 
El preludio reposa en las vértebras
con resonancia alfabética en el pecho.
En el hastío hundido queda el violín,
 
como un acorde roto en agua oscura.
Alguien ha repartido la sangre de la guitarra
y la noche afina su lastimadura.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados



Escorpión sobre camisa muda

Un escorpión pálido aguarda
sobre la camisa sin pigmento;
el botón cede apenas
por una torcedura de viento.
 
Sus tenazas tantean la almohada
donde la bruma afila el aguijón.
La madera huele a tela mojada
y el sueño sigue húmedo de dolor.
 
Una hebilla, sola, en la penumbra,
enciende el margen del insomnio;
sube con ella una luz agria.
 
La escarcha, costura de luna,
gira, se desarma en la sábana
y deja azul la última espera.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados



La cuenta del martillo

Sobre la ventanilla del sueño se apilaban
los libros, la limosna de saldo vencido,
el matasello, la pluma y el tintero.
 
La aurora dejó un crédito en ruinas:
piernas de valor, capital de fuga.
Un disparo moroso selló
su sayal de cuotas y catecismo.
 
Su deuda corría con cobre en los bolsillos.
La caja conciliaba la cuenta del martillo.
Otros iban al río
con el subsidio de la tarde.
 
Hubo ahorro, venta y bono de coraje.
El banco dejó embargo en la lengua.
“Sale a cotizar”:
crujió el arancel del oído.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados



miércoles, 1 de abril de 2026

La sinapsis de la aurora

Serotonina rubia: su sazón más pura
roza el tiempo vagabundo de cada hora;
cada neurona del pecho la sincroniza
dentro de una latencia de lámpara oscura.
 
Ya se avizora, ya se activa
el axón de luz injusta; la cápsula aflora
en la hendidura eléctrica, y en la sinapsis de la aurora
las endorfinas ensayan su aventura.
 
Dirá el receptor nocturno, ya descifrado,
que la muleta de la soledad descarga el día
y, gozosa en la dendrita, un mundo se abre.
 
Si falta mielina, la niebla ocupa su sitio;
la imagen se fracciona en el sueño hendido
y ofrece una lágrima bien endurecida.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados