Economía del disimulo
La autopista del disimulo lame su decímetro
de sombra
bajo la buganvilia, mientras un fagot
remueve el silencio;
el cepellón se hunde en la escayola de
túneles y lentes,
y el huracán recibe una visión injertada en
el olvido.
Cada enchufe alimenta el color de la
palabra encendida,
la espinela desprende sus vértebras
complejas, medio kilo,
y un ángulo mudo del furgón obrero retiene
los adverbios
del espanto lumbar que aún se apega a lo
indescifrable.
Una alborada hiperactiva atraviesa el pachuli
y su existencia,
mientras el hielo desobedece la quietud de
sus gestos;
el alma se desmiga en un millón de pesos
adjetivos,
como un orden ambulante dentro de una
economía policroma.
De buena resistencia, victimiza todos los
caminos posibles,
y aún nace una luna en motocicletas descocidas.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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