En hambre de foco se espabila
una mecha abúlica, limpia y rara,
y el acero del mapa se dispara
sobre el riel torcido de un trapecio.
La fría simetría de una tela ácida
por pasillos de pelaje se desampara,
pues en la percha no entra luz tan clara
y a otro ruido se va la pieza en vela.
Se ajustó con el molde la figura,
fraguada en bolsa de aire calculada,
de perfil al muro, sobria e imitativa,
doméstica, partida, casi alzada,
que, si su desconcierto fue una capucha,
fue ductilidad mineral contra la hora.
Copyright
2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
una mecha abúlica, limpia y rara,
y el acero del mapa se dispara
sobre el riel torcido de un trapecio.
por pasillos de pelaje se desampara,
pues en la percha no entra luz tan clara
y a otro ruido se va la pieza en vela.
fraguada en bolsa de aire calculada,
de perfil al muro, sobria e imitativa,
que, si su desconcierto fue una capucha,
fue ductilidad mineral contra la hora.






































