La flauta de la blancura
Con la blandura de mi nerviosa flauta,
duermo la tierra de la eterna blancura…
¡Círculo de gracia que, en mi mortificada
piel,
hace que mi corazón cenizo aprenda el
lamento!
Gozo en la sintonía alucinada de una espera
sonora;
entre los vastos ramajes, mi música se
rompe
y sorprendo, en el fondo de la pesadilla
impura,
la canción de Hamlet con los dolores del
mundo.
En las ciruelas del misterio y en la luz
opaca,
en el fruto de la carne hallo mi orilla de
alba
y sostengo el estallido en el arbusto
abatido.
¡Me reduzco, encendido, a una blanca
melodía!
Mis ojos enfadados, donde han llovido
cardos…
el río es sumiso, colmado de piedras
confundidas.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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