Rayos cósmicos en la carpeta
Encuaderno un cohete tras la mochila.
Estudio al sirio que camina con las manos en el teclado del ordenador.
Debajo de mi neutra reflexión, enciendo un
secador de pelo
quemado para mirar rayos cósmicos con
martirios de carpeta,
renegando ante el neutrón del abolengo,
y se aburre mi soledad sideral en el
microondas del volante.
¿No fue abundante el meteoro en esa
almohada solitaria?
Júpiter en la chimenea de los crepúsculos
junta la oscuridad.
Hipótesis al margen de un teléfono
inteligente,
fotómetro de la esponja encarnada, me
concibe
como esfera bajo mis gafas de sol
en el planeta del saludo estelar.
Estaciones espaciales sin pegamento en los
pies.
Casamiento de la estratósfera con mi
cinturón de seguridad,
abatida entre las tenazas de Capricornio,
beso el cerebelo del tablero centellado,
casamiento del diámetro angular del
maletero,
como el silencio sepulcral de Andrómeda.
La elíptica de mi sed en el parabrisas
despide
la estrella del cepillo acuoso y estresado.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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