Anatomía de un sonido enfermo
Una mácula de carne ojeriza calibra el
sonido
al decorar un átomo de hueso que aún cruje
su instante visceral con ladrillos de
saliva,
y un saxofón que enmienda la sordidez del
techo.
Desde lo alto se improvisa el aire desigual
con ondas recocidas hacia una mañana
exánime,
donde se descubre la obsidiana lerda de la
noche
y una piedra musical ensaya su garganta.
Perturbados en el tiempo babilónico, el
silbido
y la tormenta se adoran sin elogio ni
reposo;
se discute: el verano ha irrumpido en
pentagrama.
Las curvas de la sombra y el cielo mezclan
prodigios;
la mácula detiene la cabellera de la
armonía,
y la alabanza enferma en el cemento de lo
cierto.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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