Memoria lapislázuli
Se vio, en un homenaje mortificado y con un
grillete tunco,
cruzar un reino balbuciente sobre una
escoba,
mientras un sol de peces ambulantes,
vestido de alcachofa,
engendraba sentencias diminutas en la ingle de
los asientos.
También un párpado fantasmal, por rutas
cóncavas,
oyó a una falange rebelarse en miedo
pordiosero;
sus pestañas cazadoras, en mamelucos
alojadas,
lo proclamaron república de frutas
insumisas.
Se sabe que las camisas lastimadas, al
mediodía,
desembocan en un tacto falaz de pulgas y
campanas
y en un coro de cucharas de memoria
lapislázuli.
Mas nunca se derrumba un cetro de ceniza
matutina
cuando ordena sus razones bien planchadas,
aunque la mañana desemboque en un diente
conmovido y esquivo.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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