Lumbre de insomnio
Yo mastico mi lumbre de insomnio
con boca de hojaldre húmeda;
no tengo cielo,
sino una costilla puesta a secar
sobre el fango del ruido.
Guardo cráneos pequeños
en el bolsillo de sal de una pendiente,
y nadie pregunta
por la bombilla encrespada que entierro
debajo del cerrojo.
Mi sombra familiar
ordeña un garabato sin leche;
mis párpados caen
como vísceras de papel
sobre una mesa torcida.
Yo cacareo mi desencanto bajo tierra,
no por tristeza,
sino por costumbre mineral;
algo celeste, casi rancio,
me enciende la nuca
y se apaga sin perdón.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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