Aluvión genético de la mueca
Lo maquillado en la faz de la sangre
y de la piedra, ante la luz, se desactiva.
En el empeine del reuma prenatal,
macerado en la breña del mundo,
se marcó con el aluvión genético de la
mueca.
Pigmentos, falanges y vestigios
enmudecieron bajo catafalcos de albúmina.
Sólo manchas de silencio a deshora cuajan:
sábanas en astro enfermo, sin anuncio,
amortiguadas por la neblina de la placenta.
Los pechos reciben mitosis de miedo.
La puerta se yergue ante su ausencia,
donde el sudor del rizoma troquelado
se anudaba.
Acaso no fue emoción,
sino un diluvio de cortisol:
más duele bajo el proceso
que cuando se evapora.
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2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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