La quina homocéntrica y extraviada, en el espejo,
con collar de muelas y manos de sable,
fue disparada en junio, aquella mañana,
con codos vectoriales y dedos pasteurizados.
De vez en cuando se deshidrata en claroscuro;
se desplaza y se hincha; al hincharse, se fisura.
Su nervadura desollada persigue
las esfinges torcidas del mediodía.
Arribó la última prueba de la fusión acampanada;
queda allí, empotrada por verbos de estaño.
Intelecto del capitel, yeso de arriba,
se astilla en cada pliegue del atavío.
Unas declamatorias halogenadas coronan
la lechuza del pacto.
Copyright
2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
con collar de muelas y manos de sable,
fue disparada en junio, aquella mañana,
con codos vectoriales y dedos pasteurizados.
se desplaza y se hincha; al hincharse, se fisura.
Su nervadura desollada persigue
las esfinges torcidas del mediodía.
queda allí, empotrada por verbos de estaño.
Intelecto del capitel, yeso de arriba,
se astilla en cada pliegue del atavío.
la lechuza del pacto.
