El espantajo y la castaña
El espantajo roza leve las catacumbas,
borra catafalcos, letras y vestigios;
dispersa la lágrima, suelta las zurrumbas,
y deja al escorpión los viejos
desprestigios.
El pasado friolento se arroja a la castaña,
con mortajas hundidas entre maderas;
regresa una cisterna oscura, a su maña,
gotas de tristeza firman antes de mil eras.
Vivió sin tributo ni promesa revestida,
solo el ahora: perfil fiel de una sonrisa,
que se estrena en cada resabio de por vida.
Gritan los barruntos mi dolor en la
repisa,
hasta que desazona la voz de sus costados,
y su rayo de luz aprende a estar olvidado.
Copyright
© 2025 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados