Largometraje del mediodía
Apretados en el boleto general, granulado,
como extras sin crédito oliendo el rodaje;
la jícama se cruza, viajando lento y
forzado,
cilindros en contraluz rozando el montaje.
Esto ocurre a diario: secuencia repetida,
mañana, tarde y noche, toma sin corte;
el hábito dirige la escena asumida,
nadie rompe el guion: manda a su consorte.
—¡Niño, al cine! — grita un libreto sonoro;
—cooperen, señores— close-up del reclamo;
—vale tres dólares— el diseño de oro;
—gastado— entra en piezas el ruido urbano.
Y sigue el largometraje: hacinados en foco,
hambre a mediodía, Polaroid en loop, de a
poco.
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© 2025 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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