Related image

martes, 23 de junio de 2026

La vid de mis párpados

Desnuda tilde de mis palabras
que entra en un paréntesis de modorra.
En mi primer capítulo leo lo que duele,
y me cautiva la luz apagada de su texto.
 
Entreabro mi prólogo para hacer añicos
el mal alfabeto del recuerdo;
quizás sea
una vocal amputada quien habla
por mi garganta.
 
Las letras inyectan su tiempo desteñido
al final del libro,
tan semejante a un signo del calendario.
 
Hay algo en este lenguaje que busca
la fresca noche;
me fluye entre los poros del alma,
me agota para siempre entre la vid
de mis párpados,
su pétalo de carne sin rostro,
el labio que no pronuncia mi nombre.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



lunes, 22 de junio de 2026

Ideas como plumas agobiadas

Amontono ideas como plumas agobiadas.
Una melancolía suave
no alcanza a lamer la desventura.
Hoy el cansancio me abraza
con sus patas de harina.
 
Escuché al gallo cantar hacia el cielo
para pedir una pieza musical,
y cantó,
y siguió cantando
hasta romper la mañana.
 
Después repartió esa música de tierra
sobre la mesa señorial.
Yo sigo lenta en la pesadumbre,
con la voz rotulando mi sordera,
escondiéndome en la garganta
de ese gallo ronco.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



Lumbre de insomnio

Yo mastico mi lumbre de insomnio
con boca de hojaldre húmeda;
no tengo cielo,
sino una costilla puesta a secar
sobre el fango del ruido.
 
Guardo cráneos pequeños
en el bolsillo de sal de una pendiente,
y nadie pregunta
por la bombilla encrespada que entierro
debajo del cerrojo.
 
Mi sombra familiar
ordeña un garabato sin leche;
mis párpados caen
como vísceras de papel
sobre una mesa torcida.
 
Yo cacareo mi desencanto bajo tierra,
no por tristeza,
sino por costumbre mineral;
algo celeste, casi rancio,
me enciende la nuca
y se apaga sin perdón.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



Verbología persuasiva

La quina homocéntrica y extraviada, en el espejo,
con collar de muelas y manos de sable,
fue disparada en junio, aquella mañana,
con codos vectoriales y dedos pasteurizados.
 
De vez en cuando se deshidrata en claroscuro;
se desplaza y se hincha; al hincharse, padece.
Su nervadura desollada persigue
las esfinges abatidas del sol.
 
Arribó la última prueba de la fusión acampanada;
queda allí, empotrada por verbos de estaño.
Intelecto del capitel, yeso de arriba,
se astilla en cada pliegue del atavío.
 
Unas declamatorias halogenadas donde se enamora
la lechuza del pacto.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.





domingo, 21 de junio de 2026

Vértebras de insomnio verbal

Aún crujen monomotores en hormigueos
circulares hacia la modalidad del arbusto,
aunque las sombras desnucan, con costillas
nevadas, los años sin dueño.
Todo arde en un cuerpo de pan.
 
Se desencaminan las diptongaciones de angustias
maleables; se garabatean los tercos pesares,
se menea el monosilabismo obrero del borrego
en sus vértebras de insomnio verbal.
 
Deben piropearse las talladas vivencias
con clorofila de herrumbre,
para vetear la tangente del cometa
que vapulea el acto perenne del mal.
 
Regar las mescolanzas de aullidos
con ángulos nocturnos y polvo de estrellas,
hasta que brote un portaobjetos, callado,
tapado con hocicos presagiados
de carbón quincenal.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.




Radioterapia de salitre

Contracciones de jade sobre lenguas quebradas
se proyectan en proteínas rigurosas auriculares;
rasguño insano, siendo apenas prefijo,
como garra intoxicada y desviada, zodiacal.
 
En el kimono del ocaso se ve un fondo triste
de maníes y elegías en órbitas fugitivas;
deja estrellado el sueño que lustraba
el cosmos amorfo, eterno y desgarrado.
 
Zaguán del estrecho angelical y orgánico,
donde los mambos agitadores
hicieron radioterapia de salitre dominical,
 
resguarda sus hervores esporádicos
en el habla y en bebedizos de cobardía;
hay un tendón con amortiguadores furibundos,
donde permanece en su nicho cotidiano.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



sábado, 20 de junio de 2026

Cuerda ontológica

Compacta la madeja, monopolio indescifrable,
a la izquierda, tras lo que el monte ofrece,
hasta que la catarsis delinea y examina
con castaña aterciopelada y benévola.
 
El apéndice violeta, de cautela insolente,
confiesa su débil ampicilina ante cada exageración,
y el olfato, en cuerda ontológica, emerge
de alguna catástrofe, discretamente.
 
Escaramuza de lentes en brecha, hormonal.
En serpenteo de hostil matrícula, se dilata,
empapada en pólipos y soledad.
 
Transitan desde la polvareda y los anhelos
los pórticos del status quo; con aleteos
infrarrojos, se dirigen hacia una luna irracional.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



El lenguaje cardíaco del claustro

Ojos de hidróxidos en vestidos rojos,
iracundos sobre el uranio reflexivo,
vuelven diáfana la amargura
de la cerbatana.
 
Aguardan, como el cepo de la noche,
las contiendas
en cada chagual junto a piedras de la
nada.
 
El lenguaje cardíaco del claustro
dulcifica como la flacidez de los inviernos
ante el humanoide del lastre,
sin enjuiciar la palabra
que intenta humanizar el vacío.
 
Sin oficio en el monopétalo de la tragedia
que negocia amuletos sin ideas al requerimiento
de las alcobas
sobre el exilio.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



viernes, 19 de junio de 2026

Asteriscos por esos ojos

Rastrillos que solo van hacia mancuernillas,
para alto escote y hechura de pastiche,
calambre fulgente donde se yergue
el hacker lumínico del prefijo banal,
 
en cuyo sarcasmo y pulóver torrencial
lo compartido y zarpado queda ya sabido;
rastrojo puro del sentido invicto,
como invisible contrapeso del afecto.
 
Brisa de circo busca la clave ciega,
manga fanática del alma más pensante,
donde se baila con dentina y cardos refinados,
 
laúd de fiesta que el karaoke nunca aguarda:
cierto matematismo hallará, en vida inicial,
la traza de enhebrar asteriscos por esos ojos.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.




La gomorresina rebobinada

Se rebobina piedra, válvula sedimentaria
de un talego escrito en tanteo calcificado,
matriz de perspectiva cáustica,
quizás fija en su valle de breas.
 
Ya se aproxime, ácida, en el receptor,
si el miércoles la metamorfiza con sílice,
y tras la lámina, muda, se define
o, ausente, malea su faceta apagada;
 
ya se extravíe entre nieblas y se hamaque,
invertebrada por el estaño de banda quieta,
halógeno del aire fósil, largo y emparejado;
 
su prototipo mineralizado, torpe quicio
del azogue y de la mica, abre su renglón,
y el cuerno deduce la gomorresina rebobinada.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



domingo, 14 de junio de 2026

Prosopopeya oprimida

Se atrofia la tiniebla
a lo lejos,
pupila de lengua brava,
reniega en el empeine de la espera.
 
En signo de pulgar oprimido,
se sabe que todo sobrevive,
y las ruinas,
ya sin vocabulario,
abollan el esqueleto de la rara prosopopeya.
 
Alguna vez queda dicho
que late a rabia y a llanto;
se reafirma que la mordaza
es la mano
de lo inmóvil y de sus evidencias.
 
Desde este calor que se alimenta
de aullidos y de cansancio,
cae sobre la tarde
el peso del aire sin su música,
y esa sombra
arrincona al amanecer.
 
Inútilmente se reclama
el regreso del alma a su carne
y no a esta voz baldía
que enfría el cielo
entre la pregunta lanzallamas
y la decisión de nadie.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
 


Nocturna permanencia

Tecla de la clavija mineralizada.
Corona de níquel sobre la savia inicial.
Enigma del astrolabio flotando estérilmente.
Feroz escama de cuarzo desafortunada.
 
Calendario por la hélice atrincherado.
Acera de azófar dispuesta gradualmente.
Minuto de bronce camuflado en limadura.
Insondable tarde de clavecín despabilada.
 
Crepúsculo de mercurio en un ruido.
Resortes que pasan por trazos destronados.
Breve vibración sin cauce ni pedestal.
 
Tosco equilibrio de fósforo cristalino.
Nocturna permanencia en luna delictiva.
Cansancio de piedra bajo la hornacina afónica.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



sábado, 13 de junio de 2026

Aluvión genético de la mueca

Lo maquillado en la faz de la sangre
y de la piedra, ante la luz, se desactiva.
 
En el empeine del reuma prenatal,
macerado en la breña del mundo,
se marcó con el aluvión genético de la mueca.
 
Pigmentos, falanges y vestigios
enmudecieron bajo catafalcos de albúmina.
 
Sólo manchas de silencio a deshora cuajan:
sábanas en astro enfermo, sin anuncio,
amortiguadas por la neblina de la placenta.
 
Los pechos reciben mitosis de miedo.
 
La puerta se yergue ante su ausencia,
donde el sudor del rizoma troquelado
se anudaba.
 
Acaso no fue emoción,
sino un diluvio de cortisol:
más duele bajo el proceso
que cuando se evapora.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



viernes, 12 de junio de 2026

La huella clausurada

La huella ocupa la cisterna de lo obtuso,
porta un fulgor sin linaje tras haber rozado
dos cartílagos inmovibles;
retiene el tránsito como rumbo de nadie,
y mide el saldo del fausto o del desvío.
 
Bajo su nómina de dureza sosegada
se alojan legajos salobres,
donde fermentan estrías de salitre
y hocicos de un metal lactante.
 
Avanza por la cámara clausurada.
La presión entera la examina
y la consuela.
 
Sólo declina
si un sello de pez le cierra el perímetro.
 
Después retorna la aprensión,
por detrás del basalto y del azogue,
adherida al limo,
y rastrea en la sed el precio de
su contraseña hundida.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



jueves, 11 de junio de 2026

El rojo del pensamiento

Volcado sobre el rojo, el pensamiento
como una cuña de fáculas en astro acádico,
que, al cruzar por el color esbelto del abrazo,
fracturó su camafeo de nacimiento;
 
la paleta, laboriosa y casi sin tormento,
cambió la luz por un celeste silencio,
vaso arisco de aljibe, fértil y soberano,
con pupila vegetal sobre el poliedro viudo.
 
Cómplice de alguna vieja madrugada
soñada por el claroscuro que colorea,
el cuello de agua se fija en el óleo,
 
cuando el cubismo, sin rostro, parpadea
y convierte su médula en acrílicos,
descifrando en pigmentos la palabra amarilla.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.




Órbita de ciencia púrpura

Por el hielo jubiloso y germinante
los drones transitan hacia el porvenir,
hacia una órbita ideal, señera y limpia,
sujeta en hombros con su tacto perpetuo;

entrelazada la espiral, leve y casi consciente
el ademán, aunque la imagen sea hosca,
dejando atrás, lo sombrío y sin relieve,
el parpadeo lúcido de su presente.

Dormidos por el núcleo y por el filo del aire,
desnudos ante la arteria animada de la cuerda,
cedidos al deleite del centro figurado,

prosigue la vereda de espejismos hostiles,
proclamada por deseo y pensamiento en niebla,
en una fundición de vientres de ciencia púrpura.

Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



miércoles, 10 de junio de 2026

La barbilla de la infancia

Se ladean los columpios ansiosos,
los inermes juegos de los silencios,
retratos colgados en la barbilla de la infancia.
El doliente puño bajo un sol de yeso gramatical.

Zigzag desolado bajo la tierra del pedal,
el absoluto verbo del margen del instante
y el cuello erguido que al fin desciende
a un pliegue de recreo abuhado.

El letargo del charco, todavía meciéndose
con esa pasividad de sube y baja que abruma
en los mecates partidos de la vida,

qué peregrinamente siguen equilibrando
el peluche pegajoso del azar entre las risas.
Gotean sus soledades líquidas.

Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



martes, 9 de junio de 2026

Insecto Antropoceno

Dolor de batería arcaica, ya no recibirá queja.
La caja de música quedó sin garganta fósil,
para medir la uña que baja al dinosaurio nuevo
y abre, sin permiso, la montura de las garras.
 
Hoy no se llora; la pirámide anda ligera,
con el tórax neolítico como lanza rupestre.
Hay hambre de jornada, de roce, de esfinge, de aire,
de romperse en sonido como insecto antropoceno.
 
La umbra concede una risa de cámara hundida
y deja caer su hondura sobre la nuca.
El agua parece recién salida de un jeroglífico intacto.
 
No se quiere saber de conjeturas ni de ruinas;
solo queda el olor blanco de las vasijas
y un megalito febril donde el mundo hace contacto.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



Encía del hangar

El aire enrojece la encía del hangar,
se astilla en llamarada de polvo centrípeto
que bloquea con cadena de muelas rotas
y deja una mordida en el hielo del pavor.
 
El pozo cartesiano abre el limbo de la turbina,
desprende los frenos de la tarde.
Los golpes son cubetas de intimidad perdida;
la lupa, una vaporización de caprichos carnales.
 
Allí, hímenes centrifugados en sentido rígido,
retazos vespertinos zigzaguean en soplos confusos,
roturan, rasgan, congelan sus aspas dentales.
 
Pero todo se coagula en el fiel instante
en que cae entre síntesis necesarias
y un electrolito limpia sus boquillas temerosas.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.



lunes, 8 de junio de 2026

La ansiedad del martillo

La neurastenia de cal firmó su desafío.
No existe soplete sudado y limpio suficiente
para girar la polea de las aguas heredadas
que traga igual al clavo y al sensato.
 
El margen contiguo avanza en paralelo.
Sus compuertas de sangre, ya raquíticas,
coronan con aplausos al verdugo del emplaste
y llaman falla técnica al espanto.
 
El lodo de la mirada se propaga sin medida,
cubre con baba química los patios del mortero
y deja el suelo enfermo de calentura.
 
Ya son fondos de materia rota por soberbia.
En la culpa hallarán su propia cárcel,
pues nada seguirá bajo la ansiedad del martillo.
Copyright
2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.