Flexografía del metal impuro
Insinúa el bote catenario
de un juego de alquitrán.
Patología de rifirrafe,
sintonía entre los huecos hexagonales,
en cada capa expuesta de electrodos.
Secuestra una falacia
que tenga protozoos
de una escalera lengüetada.
Antes, meollo transparente,
hoy ornato bramado
de una piedra pómez
que cojea hacia lo retumbante.
Traca ventrílocua:
se inclina, se reinventa,
se entromete,
se motiva en los chorros, a hurtadillas,
por la enésima lobotomía.
Tesauro solitario
que se cree silente, tubular
por haber frecuentado en el espolón
del doble sentido de los interlunios.
Flexográfica del metal impuro:
viene terco
en el claro
de su sed poligonal.
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Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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