Plomo tostado
El disfraz nos enseña una copia de su
enzima tracalada
y su espiga chueca no es más que un plomo sin
trabajar
helándose desde las jarras oficiosas hasta
los flecos
del paladar en mimeografiada torcedura.
Panfleto camorrista que oprime lo pletórico
sobre el anhelo del quesillo entra ante la
tregua lumínica.
Temblorosa voz inflama la ductilidad de los
reflejos
desde un fondo convalece sometido de
alquitrán ojeado
desdeñado por los ejes, revienta pólvora
parda y rancia.
La manzanilla destraba el hallazgo de su
video TikTok,
y extrae la pulpa de su tarot Ceniciento,
pifia
con muecas descompuestas en el costado de
la ventolina.
Ivette