La casampulga en sus raras aventuras,
entre dos lagos y volcanes, con chiripa oblicua,
en vez de ser picuda sobre agua sin costura,
fue batea azul y blanca para su agitación,
fue casco de lata descalibrado,
que rastreaba en un canasto de mercado
un caite falso: tereque del olvido,
y una gorra bayunca hundida en el lodo.
Pobre rondón azabache. Cuando el día
se fundía en panela retobada,
era un pensamiento subiendo con coyunda.
Una pipa apinolada, mortecina y flaca,
cruzó el portón helado del trapiche
de la mano del tiangue y de la sombra.
Copyright
© 2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados.
entre dos lagos y volcanes, con chiripa oblicua,
en vez de ser picuda sobre agua sin costura,
fue batea azul y blanca para su agitación,
que rastreaba en un canasto de mercado
un caite falso: tereque del olvido,
y una gorra bayunca hundida en el lodo.
se fundía en panela retobada,
era un pensamiento subiendo con coyunda.
cruzó el portón helado del trapiche
de la mano del tiangue y de la sombra.
