Related image

viernes, 16 de septiembre de 2022

Desata, luna, la cacería del contentamiento

 

Desata, luna, la cacería del contentamiento
como el lienzo blandengue que simula el cielo
y la fachada entiende la ferocidad de las herraduras.
Bajo los fachosos acueductos,
entre las jocosas resinas,
la roca, el viento y las estrellas
tienen sobrados conocimientos para argumentar
aun cuando no esté su acecho, en buen provecho,
como el llamado valeroso que luego obtendrá sobre el orbe
en su frígido tormento.
Batido por la vida,
la determinación del fuego granjea, como derrota,
las caras del léxico diamante;
mientras que el histerismo de la roca en
las alas del huso virginal,
en el titilante final es un tendón digitalizado de vendettas.
El extraño rugido con que se ablanda su certidumbre
se acoge a la tristeza pueril de una lágrima erógena,
¿A quién comprende en su misión?
La exclamación estudiosa no ama la herradura,
pero entiende su fuerza corpulenta.
Nada deshace la roca si no es su designio dopado.
Nada doblega al viento si no es su mismo sufrimiento.
Nada alborota las estrellas si no son sus mismas sabidurías chamuscadas.
Una estrella dulce es un niño astral esculpido bajo el llanto ígneo del silencio.
Ivette Mendoza Fajardo