Trapecio de rutina
Detector de mentiras lozano gira en neutro,
de mejillón a mejillón, en pura metalepsis;
su perpetuidad, proyectil ya expatriado,
hoy diseca su rezo, mañana ingiere gris.
Triquiñuela sabihonda repta su rutina
desde el pupitre atribulado y despiadado;
un trapecio discreto augura en su fuente,
labrado en impaciencia, su ideación sin
fin.
Fundamento enfermizo del suelo gredoso,
materia entonada que busca gratis condena;
¡caramba, un tornillo al cerebelo! mil
cadenas.
Paralelas rigurosas del furor apático
franquean la normalidad que desacomoda:
perno desahuciado, mascando dolor en
planetoide.
© 2025 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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