Gárgola de vértigos
Objecto retazos en ave bandolera
mientras salgo de la pluma maternal,
y mis pulgares son las gárgolas de mi
poesía.
El brillo rubí de sus ojos es el vacío de
mi soledad,
que me reclama a la orilla de este sueño
loco.
Bajo la amputación de la memoria,
el fuego es un disfraz que emerge de mis
rodillas;
el frío abstracto de mi cuerpo desprende el
desvelo del avestruz que marca mis
fronteras
con demasía. Litoral de la disfagia con la
ceguera
de un trapecio vestido de cartujo, que
estampa
mis pecados con su olor a desdoblamiento.
Y me sirve para cruzar la tribulación
como cuando crucé los laberintos tardíos en
la
Divina Comedia.
Se me desmantela el castillo demencial
de mil preguntas, que se abarrotan detrás
de mis orejas como hornos de nostalgias.
Mis noches de lujuria maduran en el
capricho de una gárgola,
donde crece cada día para inspirarme
en un poema manchado de vértigos
y placeres.
Copyright
2026
Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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