Fritanga de la mañana
La estufa ha injertado en su muesca
la olla y la paila de la mañana,
y ha abierto en la colina del aceite
una cuchara que el fuego guarda en su paladar.
Chuzo en cámara: el uso repetido
de alterar el chocolate de sus velas,
calcar el hierro, mover el aire opaco,
lo deja listo para peinar sus largas
migajas:
armar el mediodía con los pies;
poner sobre la cama sacudida
fragmentos del error garrafal;
delinear su perfil de colmillo herido;
dejar, sobre las tajadas de plátano y
sombra,
una fritanga liviana y encendida.
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Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
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