Related image

jueves, 30 de abril de 2026

Torniquete de madrugada

El sodio abollado por el quiosco de codeína,
abulia, jarabe, magma y neuropatía,
es una paradoja sin dientes.
 
Los guiñapos simulan desmaño,
aprenden que los síntomas con lengua chillona
son frases medicinales
que retozan en las petacas de los males.
 
Las radiografías
observan a la resina actualizar
la cuchilla flechada,
disecar el eco pululante del nebulizador,
hasta romper el deletreo sanitario de la camilla.
 
La amapola del tálamo y su sensor narcótico
apagan la bilirrubina del reloj;
desde allí renombran y someten en cuarentena
al cono truncado del sollozo y la sonrisa;
detectan desde esa altura encabritada
cómo se enjuaga una vitamina de humo
sobre el torniquete de la madrugada.
Copyright
© 2026
 Ivette Urroz.
Ivette Mendoza Fajardo
Todos los derechos reservados