Related image

miércoles, 12 de octubre de 2022

El resquicio traga paisajes sincrónicos amaestrados

 

El resquicio traga paisajes sincrónicos amaestrados,
como ese desprendimiento insensible en
ojerizas melindrosas ante el hinchamiento
capital de la antipatía consoladora del remordimiento
zarandeado.
Desde lo más lejos del servilismo centrípeto,
la imitación emplaza el sueño monopolista
con puñado de agruras acobardadas
que se atusan como acogidas temporales
en la belicosidad de la carabina exhortada.
En la madrugada recién fortificada
los labios del sol me besan como una señal de última firmeza,
mientras la ductilidad o el apareamiento de nuestras almas
se sorprenden en un estallido hiperbolizado.
Afuera el pronóstico del tiempo y la imaginación
se disputan la algarabía en la flacidez atosigante;
la administración de los asombros en el doblegar de sus agallas;
la reverencia de Hércules en tiempos de guerra.
Ivette Mendoza Fajardo